Historia de El Jardín de la Abadía | Un Legado del Siglo XII
Un lugar con siglos de historia en Arroyo de la Encomienda
Los orígenes
Una casa prioral al servicio del cleroHasta el año 1836, con la Desamortización de Mendizábal, esta casa perteneció al clero y funcionó como vivienda de frailes y casa prioral. Gracias a su privilegiada ubicación en las campiñas del Pisuerga y junto a la iglesia parroquial, se cree que fue lugar de paso de peregrinos y asentamiento temporal de caballeros de las cruzadas, que recorrían esta zona en su tránsito por Castilla.
Siglo XII
La Orden de los Caballeros HospitalariosEn el siglo XII, la Corona de Castilla cedió estas tierras en régimen de realengo a la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, otorgándoles el priorato y la jurisdicción de la villa de Bamba y su Encomienda (Arroyo).
A finales del mismo siglo, la orden levantó la magnífica iglesia románica de Arroyo de la Encomienda, una auténtica joya histórico‑artística y uno de los escasos ejemplos de este estilo en la provincia de Valladolid.
Este contexto convierte el enclave del actual hotel en un lugar cargado de simbolismo y tradición.
Siglo XVIII
Refugio de guerrilleros en la invasión napoleónicaHay indicios de que, durante el siglo XVIII, la casa actuó como refugio de guerrilleros que luchaban en la Guerra de la Independencia tras la invasión napoleónica.
Un hecho histórico especialmente significativo tuvo lugar aquí:
La noche del 8 de diciembre de 1811
Un pelotón de tropas francesas llegó a la casa prioral convencidos de que en ella se encontraba el famoso guerrillero Victoriano Díez “Chagarito” y tres de sus hombres.
Los soldados abrieron fuego contra el edificio, lo incendiaron y lo redujeron a cenizas, capturando al sacerdote Don Alexo Antón y a los guerrilleros, que fueron trasladados desnudos a la cárcel de la Chancillería de Valladolid.
En Valladolid, uno de los capturados fue juzgado y, tras delatar a sus compañeros en un intento fallido por salvar la vida, fue condenado a morir a garrote vil el 24 de diciembre, siendo su cuerpo posteriormente descuartizado como escarmiento público.
El célebre Chagarito, considerado por el oficial francés Élzear Blaze como “el terror de Castilla”, continuó luchando en los alrededores de Valladolid bajo el mando del también vallisoletano Juan Martínez y Tomás Príncipe, caudillo de los Húsares de Simancas.
La reconstrucción moderna
Respetando el espíritu originalEn el año 2001, la Familia Oliveira emprendió la reconstrucción del edificio, respetando al máximo su estructura original gracias a los cimientos que aún se conservaban.
Durante la restauración se mantuvieron y recuperaron varios elementos históricos:
- La cruz de entrada al hotel, una de las pocas cruces de forja románica que se conservan.
- Los elementos originales de un molino de trigo de la época.
- Las pinturas murales de estilo románico, que rinden homenaje a la Orden de San Juan de Jerusalén.
El resultado es un edificio que combina historia, esencia y autenticidad con la comodidad y los servicios de un hotel contemporáneo.